Tenemos muchos tratamientos dopaminérgicos para la enfermedad de Parkinson, pero seguimos dependiendo en gran medida de la levodopa. Es difícil competir con ella: después de más de medio siglo continúa siendo el tratamiento farmacológico más eficaz para los síntomas motores. Por eso resulta interesante que se siga intentando intervenir sobre el sistema dopaminérgico de formas distintas.
Tavapadon pertenece a esta nueva generación de intentos. Es un agonista dopaminérgico oral que se administra una vez al día y tiene una característica poco habitual: actúa selectivamente sobre los receptores D1 y D5. Los agonistas que utilizamos actualmente, como pramipexol, ropinirol o rotigotina, tienen mayor afinidad por receptores D2/D3. Tavapadon dirige la estimulación hacia otra parte del sistema dopaminérgico.
Esto tiene sentido desde la neurofisiología. Los receptores D1 participan en la vía directa de los núcleos basales, estrechamente relacionada con la facilitación del movimiento. De hecho, la idea de utilizar agonistas D1 en la enfermedad de Parkinson es antigua. El problema había sido convertir una buena idea fisiológica en un fármaco utilizable: moléculas anteriores tuvieron dificultades con su duración de acción, biodisponibilidad y tolerabilidad. Tavapadon es un agonista parcial D1/D5, con una vida media cercana a 24 horas, y fue desarrollado precisamente para intentar resolver parte de esos problemas.
Hasta aquí tenemos una farmacología interesante. Lo importante es que ahora también tenemos un ensayo clínico fase 3.
TEMPO-1
Publicado en JAMA Neurology en 2026, incluyó 529 personas con enfermedad de Parkinson temprana. Fue un ensayo aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo, realizado en 102 centros de 12 países. Los participantes recibieron 5 mg de tavapadon, 15 mg o placebo una vez al día durante 27 semanas.
La diferencia fue clara. En la puntuación combinada de las partes II y III de la MDS-UPDRS, quienes recibieron tavapadon mejoraron 9.7 puntos con 5 mg y 10.2 con 15 mg. Quienes recibieron placebo empeoraron 1.8 puntos. La diferencia frente a placebo fue de 11.5 y 12.1 puntos, respectivamente, con tamaños del efecto grandes. También hubo mejoría en la parte de la escala que evalúa cómo repercuten los síntomas motores en las actividades cotidianas. Cerca del 45% de los pacientes tratados se consideraron “mucho” o “muchísimo” mejor al terminar el estudio, frente al 12.2% con placebo.
Me parece un resultado clínicamente importante. También creo que hay que ponerle límites muy claros.
El comparador fue placebo. No sabemos, a partir de TEMPO-1, cómo se comportaría tavapadon frente a levodopa o frente a otro agonista dopaminérgico. Tampoco sabemos si 5 mg y 15 mg tienen realmente la misma eficacia, aunque las cifras sean llamativamente parecidas, porque el ensayo no fue diseñado para responder esa pregunta. Y conocemos el comportamiento del medicamento durante unos seis meses, un periodo breve cuando hablamos de una enfermedad que acompañará al paciente durante años.
La tolerabilidad merece la misma atención. Casi ocho de cada diez participantes tratados con tavapadon presentaron algún evento adverso, principalmente náusea, cefalea y mareo. El 18.1% suspendió el tratamiento por efectos adversos, frente al 4% con placebo. Hubo pocos trastornos del control de impulsos y poca somnolencia, algo que interesa especialmente por las complicaciones que conocemos con los agonistas D2/D3. También se observaron hipotensión ortostática y alucinaciones; estas últimas aparecieron en 11 participantes y todas ocurrieron con la dosis de 15 mg. Hablar de un perfil de seguridad superior al de otros agonistas todavía sería prematuro. Para demostrarlo necesitamos comparaciones directas y mayor tiempo de exposición.
Hay otro importante, el ensayo no se ha limitado a pacientes recién diagnosticados.
TEMPO-3
Se estudió añadido a levodopa en personas que ya tenían fluctuaciones motoras. El tratamiento consiguió alrededor de 1.1 horas adicionales al día de tiempo ON sin discinesia problemática y redujo cerca de una hora el tiempo OFF frente a placebo. Esto abre una segunda posible posición terapéutica, bastante distinta de la estudiada en TEMPO-1.
Para quienes trabajamos también con neuromodulación, hay una cuestión adicional interesante. El tratamiento de la enfermedad de Parkinson está avanzando hacia intervenciones cada vez más dirigidas: podemos actuar farmacológicamente sobre receptores específicos y, en pacientes seleccionados, modificar directamente circuitos motores mediante estimulación cerebral profunda. La DBS cuenta con evidencia sólida para determinadas complicaciones motoras y tavapadon todavía está definiendo su lugar dentro del tratamiento farmacológico. Será interesante saber si mejores estrategias farmacológicas cambian, con los años, el momento en que algunos pacientes llegan a necesitar terapias avanzadas. Hoy no tenemos datos para responderlo.
Tavapadon me parece uno de los desarrollos farmacológicos recientes más interesantes en enfermedad de Parkinson porque detrás de una farmacología atractiva ya existe un ensayo fase 3 con un efecto clínico considerable. TEMPO-1 demuestra que funciona frente a placebo en enfermedad temprana. Todavía quisiera ver qué ocurre frente a tratamientos activos, durante periodos mucho más largos y en una población más cercana a la que vemos diariamente en consulta. Si esos datos acompañan a los resultados actuales, entonces podremos discutir con mucha mayor claridad qué lugar merece tavapadon dentro del tratamiento de la enfermedad de Parkinson.
Referencias
Pahwa R, Moro E, Espay AJ, et al. Fixed-Dose Tavapadon for Early Parkinson Disease: A Randomized Clinical Trial. JAMA Neurology. 2026;83(5):452-460. doi:10.1001/jamaneurol.2026.0590.
Kaye AD, Ford BM, Abbott BM, et al. Emerging Clinical Role of Tavapadon, a Novel Dopamine Partial Agonist, in the Treatment of Parkinson’s Disease. Diseases. 2025;13:290. doi:10.3390/diseases13090290.
Bezard E, Gray D, Kozak R, Leoni M, Combs C, Duvvuri S. Rationale and Development of Tavapadon, a D1/D5-Selective Partial Dopamine Agonist for the Treatment of Parkinson’s Disease. CNS Neurol Disord Drug Targets. 2024;23:476-487. doi:10.2174/1871527322666230331121028.
Riesenberg R, Werth J, Zhang Y, Duvvuri S, Gray D. PF-06649751 efficacy and safety in early Parkinson’s disease: a randomized, placebo-controlled trial. Ther Adv Neurol Disord. 2020;13:1756286420911296. doi:10.1177/1756286420911296.
“Este contenido tiene fines exclusivamente informativos y educativos. No constituye una recomendación médica individual, un diagnóstico ni una indicación de tratamiento, y no sustituye la valoración por un profesional de la salud. Las decisiones relacionadas con el diagnóstico o tratamiento de una enfermedad deben realizarse de manera individualizada por el profesional responsable de la atención del paciente.”